Red del Conocimiento de Energía Eólica de la ANES
El 2% de la energía procedente del sol que llega a la tierra se transforma en viento, un recurso energético disponible y abundante en el planeta. El viento se ha empleado durante siglos para moler cereales y desplazarse por el mar, aprovechando la energía cinética contenida en el viento. En 1887 Brush construyo lo que se considera la primera turbina eólica para generación de electricidad, un gigante de 144 palas de madera y un rotor de 17m de diámetro, a pesar de su tamaño, la potencia del aparato era de solo 12 kW. Fue hasta finales de la década de 1970, que gobiernos europeos, EE.UU. y Canadá, patrocinaron I+D para el desarrollo de aerogeneradores capaces de interconectarse a la Red Eléctrica. Hoy en día el alto grado de madurez de las tecnologías eólicas, aunado esto al desarrollo de conocimiento y tecnologías sinérgicas como son las herramientas para la prospección y evaluación del recurso eólico, la predicción de condiciones meteorológicas, entre otros desarrollos en el sector, han logrado que la energía eólica sea una de las energías renovables más competitivas. Cifras del GWEC (Global Wind Energy Council), indican que en 2008 se instalaron en el mundo algo más de 27.000 nuevos MW de energía eólica, logrando con ello una potencia instalada de 120,798 MW a finales de 2008. En este crecimiento, cercano al 30% respecto a 2007, Alemania y España durante años se mostraron como los mercados mas activos del sector eólico, sin embargo E.U. ha entrado en la escena, en 2008 se instalaron 8,358 nuevos MW en este país, arrebatando a Alemania el titulo de país con mayor potencia instalada. Por su parte de China instalo en 2008 6.300 MW e India 1.800 MW (AEE). En México existen instalados 185.5 MW. La Comisión Reguladora de Energía ha otorgado 1,700 MW en permisos de generación. Además de la región del Itsmo en Oaxaca, otras zonas como la península de Baja California, han despertado el interés de desarrolladores, dando mejores perspectivas al desarrollo de la energía eólica en México. Es indudable que gran número de países están optando por la energía eólica en su cualidad de energía autóctona y la seguridad energética que esto implica, por su importantísimo impacto medioambiental y contribución a la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y por ultimo el aspecto económico, la cadena de valor en la industria eólica implica un efecto de arrastre en otros sectores económicos y la creación de empresas de base tecnológica, sobre todo el sector metalmecánico, eléctrico, transporte especializado, construcción y desarrollo de servicios informáticos especializados. De manera paralela deberá hacerse el análisis de las necesidades del usuario específico, considerando aquellas de tipo fisiológico, psicológico y socio-culturales en función de los requerimientos funcionales y espaciales que exige el programa arquitectónico. Con base en los resultados de estos análisis previos, será posible definir las estrategias básicas de diseño y los conceptos que definirán el anteproyecto arquitectónico. Este proyecto deberá ser evaluado desde distintos puntos de vista: arquitectónico, de confort, energético, ambiental, normativo, etc. De tal forma que se pueda precisar el desempeño de los distintos espacios y hacer las correcciones o ajustes pertinentes. El proceso no debe terminar con el proyecto definitivo ni una vez construida la obra arquitectónica. Es necesario evaluarla en operación. De esta forma no sólo se da continuidad y seguimiento a los proyectos sino que también se obtiene experiencia valiosa de cada una de ellas, la cuál será de gran utilidad para proyectos posteriores.
Es muy importante identificar zonas con recursos eólicos interesantes, donde a la postre y en base a evidencia científica puedan desarrollarse estudios detallados del recurso eólico que minoricen el nivel de incertidumbre de los proyectos eólicos. Para ello y como primer paso es necesaria la elaboración de mapas del recurso eólico, que mediante modelación física o estadística, recrean las condiciones de viento en una zona determinada. Una vez identificadas las zonas de potencial, se definen polígonos para medición in situ de al menos un año, Para la selección de polígonos es necesario tener en cuenta aspectos como restrictivas medioambientales, líneas de evacuación de energía eléctrica e infraestructura base como pueden ser caminos y carreteras. Los datos generados en la campaña de medición mas la topografía digital son insumo para la generación del “micrositig” o layout de parque eólico, en el que mediante el uso de modelación CFD (Computational Fluid Dynamics) es posible establecer en un emplazamiento la potencia instalable y la tecnología eólica mas adecuada de acuerdo a las características del emplazamiento, la aplicación de modelación permite también predecir las condiciones de viento a un corto y mediano plazo y predecir la producción energética de un parque eólico. Otro aspecto fundamental es la evaluación de la interconexión del parque eólico a la Red. La siguiente etapa es la definición de estrategia para aprovisionamiento de las tierras, ya sea mediante contratos de usufructo o adquisición, así como todos los trámites que correspondan, sopesados estos tramites, la construcción de un parque eólico es rápida y sin mayores dificultades técnicas, si se compara contra la construcción de plantas convencionales de generación eléctrica o bien contra otras renovables como la generación termosolar.
Objetivos
La energía eólica responde a la necesidad imperante de desarrollo de modelos energéticos sustentables, que contribuyan al desarrollo económico, a la preservación del medio ambiente y a las necesidades de diversificación del mix de generación eléctrica de un país o región, contribuyendo así a la seguridad energética por su condición de energía autóctona. Desde la Red de Conocimiento en Energía Eólica de la ANES AC. Se busca fortalecer la vinculación de los grupos de interés del sector eólico, promoviendo la discusión y difusión de ideas y resultados de avances en todos los aspectos del sector y siendo una plataforma para la promoción que contribuya al desarrollo adecuado de la energía eólica. 3.1.- Objetivos particulares. 3.1.1.- Promover el uso de la energía eólica en todas sus aplicaciones, tanto grandes proyectos como aplicaciones medianas y domesticas. 3.1.2.- Promover la vinculación, organizar foros entre los grupos de interés del sector eólico 3.1.3.- Organizar y coordinar trabajos disciplinarios e interdisciplinarios relacionados con la energía eólica. 3.1.4.- Propiciar el acceso a información base y herramientas útiles en el sector de la energía eólica. 3.1.5.- Apoyar al Consejo Directivo de la ANES
www.lawea.org
www.aeeolica.es
Danish Wind Industry Assosiattion